23/2/16

SINERGIA

No necesito alimentarme,
tan solo tienes que estrechar mi mano,
el alimento que me fortalece
es el contacto de tus tibios dedos.
Si además acaricias mis cabellos
desenredando mis oscuras greñas,
ya sería el mejor de los regalos
y la más indeleble de tus huellas.
Tu mano, gemela de la otra,
invoca mis sueños deseados
y mis manos, nacidas de las tuyas,
regresarán el contacto consumado.
No moriré de hambre si esto ocurre,
no desearé ningún otro contacto,
dame la mano, caminemos juntos
hacia una realidad multiplicable.