19/2/16

CAMBIO DE PERSPECTIVA

Juzgué equivocadamente,
tal vez por estar muy lejos
en la emoción y en el tiempo,
que eras abstracto e imaginario.
Poco después, más cerca,
te vi persona amiga
que intentaba empatizar conmigo
y me dejé llevar por la sospecha.
Borré de un plumazo
los que yo creía maquillajes,
las preguntas sin respuesta,
los subconscientes innatos,
y al fin te descubrí cual eras:
aspiración que llega a término,
pasión impregnada de magia,
ebriedad de dulzura.
Ahora te veo cara a cara,
ubérrima huerta de mis necesidades,
hilo de oro que me enseña la salida
de la incertidumbre de la existencia.