No me dejes
decirte
que eres tan
solo un eco,
un rostro
transparente,
un sueño
malogrado,
una estrella
fugaz,
un pan sin
levadura.
Sí, déjame
decirte
que eres la
voz perfecta,
el cuerpo
que me abraza,
el ideal
cumplido,
la luz que
me ilumina,
mi único
alimento.