Satisfacer
al amor
no
resignarme ante el revés
ser bálsamo
contra el dolor
desechar las
mentiras
tener la
humildad por bandera
fortalecer
el pensamiento débil
alejarme del
carnaval y las caretas
ser correcto
con los incorrectos
intentar
comprender lo incomprensible
tener el
cuerpo y el espíritu libres
vestir de
saber a los que ignoran
forjar la
fuerza a pesar del dolor
no temer a
la muerte
construir
con el arte la amistad
compenetrarme
con otros sentimientos
liberar a
las presas de sus devoradores
no desoír a
mi conciencia
ser
espontáneo y no pedante
declinar
interesadas invitaciones
plantar
semillas de esperanza
olvidar los
recuerdos negativos
ataviar a
los niños con una fe robusta
coexistir
siempre con alegría
descubrir el
misterio de las causas
corresponder
a las manos tendidas
ser ancla
que protege en la tormenta
no creer en
la plegaria como lenitivo
hilar con
oro el paño desgarrado
gastar la
última moneda para otro
no empeñar
el corazón por nada
humanizar a
los que cosifican
hacer
milicia contra la malicia
perdonar los
errores ajenos
no quedar
suspenso ante lo inexplicable
actuar firme
sin dejar de ser místico
armonizar
las disparidades
alimentar
con ilusión las hambres
dar por
dormitorio el mundo sin fronteras
defender a
ultranza la imaginación
obtener la
paz con el perdón
transportar
con mis pies a los parados
encarrilar
los buenos propósitos
ansiar el
absoluto en lo finito
escribir en
presente lo que será el futuro
extender a
todos lo que es de pocos
hacer
zozobrar los ludibrios
llenar de
júbilo el envejecimiento
buscar a
Dios para no perderlo
colocar el
bien como cimiento
desterrar el
infierno de la tierra
despertar lo
que llevamos dentro
cambiar de
nombre a la palabra nunca
interrogarme
siempre como los sabios
cambiar lo
externo con el interior
volver a
cerrar la caja de Pandora