17/6/15

CREDO

Dios no echa las cartas
ni juega con los dados,
se burla de los que no creen
en la propia libertad,
de los que le hacen responsable
de la felicidad y la desgracia.
Dios no condiciona sino que ama,
está en contra del negativismo,
del conformismo y del absurdo.
Ofrece a todos su paternal casa,
intenta que el delito no se confunda
con el derecho y la justicia.
Nos cede el universo entero
para poder reinventarlo,
no para envenenarlo con deseos oscuros.
Somos pequeños y mediocres
y queremos hacerle frente
y jugar a der dioses.
Desequilibramos la balanza
aun sabiendo que nos engañamos.
Pesa más la materia que el espíritu,
la ruindad que el ser honesto,
la exclusión que el abrazo,
la hostilidad que el pacifismo,
la vulgaridad que el ingenio,
el miedo que la confianza,
la ignorancia que la sabiduría.
Dios defiende el valor de la hermandad
y no actúa contra nada ni contra nadie
mientras que nosotros enmendamos su plana
y le contradecimos
dando poco y exigiendo mucho.
Nos definimos por lo que nos ocurre,
dejemos en paz a Dios,
vivir para servir es lo importante.
Yo creo en la inexistencia de la casualidad.
Yo creo en Dios padre, hermano, amigo.