Empapa mi memoria de líquidos recuerdos,
riégame con tu río fecundo,
con el milagro de tus fuentes,
con la humedad de tus íntimas grutas,
que surja tu manantial entre mi
roca.
Mis labios refrescarán su fuego
mi sed será saciada de inmediato.
Estrella tus olas espumosas
contra los riscos de mi
acantilado
falto de amor y de licuar tus
besos.
Penétrame, purifícame con tu
agua viva.