15/4/15

APARENTE INQUIETUD

Podría, sí, quejarme de mi suerte,
y repetir mil veces mi lamento,
ahogar mi soledad con otros cuerpos
y enterrar para siempre tu memoria.
Me lo impiden los puentes que construyes,
el territorio en que me tienes preso,
el eco de tu voz en mi cabeza
con las promesas que me hiciste un día.
Aún espero, sí, que mi suerte cambie,
que cese de escucharse mi lamento,
que tu cuerpo me sacie los deseos
y que presencia se haga tu memoria.
Aún siguen cerca nuestras dos orillas,
y se van derrumbando las murallas,
aún siento que tu verbo me convoca
y que algún día cumplirás tu pacto.
Paciencia, sí, paciencia y más paciencia.