24/2/11

LENTA TRANSFORMACIÓN

Aunque parezca que la piedra y el agua
no se entienden, no hablan,
lo cierto es que tú, gota, corriente,
penetras en mí, roca, guijarro
y me dices golpe a golpe o suavemente,
segundo tras segundo, en continuo contacto,
que me quieres, que me quieres cambiar
en la forma y el fondo.
Y aunque ahora no entiendo,
comprenderé dolorosamente,
a pesar de lo suave del contacto,
que es lo que necesito, que te necesito
en lo más profundo y en la superficie,
aunque tengan que pasar muchos años.