23/5/16

FRÁGIL DIÁLOGO

¿Por qué me obligas a pensarte siempre
si sabes que la loca de mi casa
anda suelta para que te ahuyente?
¿Cuándo podré por fin corresponderte
fijando mis pupilas a tu boca
para desentrañar tu voz presente?
¡Quiero tu intimidad, calladamente!
¿Podré algún día quedarme, poseerte,
uncido por el yugo de la mente
sin temor a alejarme de tu puerta?
Me asusta la tortura de perderte
y vivir en la tierra de la nada,
temo alejarme de tu casa amada
y no poder hablar contigo ausente.