3/4/16

CAMAFEO QUE A TODOS PERTENECE

No solo achaques nos regala el tiempo
acompañados de arrugas en el alma,
también olvido de los malos momentos
e idealización de los bellos recuerdos.
El descaro con que avanzan las horas
siembra de dudas el futuro incierto
y nos hace pensar en lo infinito.
Si se entorpecen nuestros movimientos
es para aligerar sueños inalcanzados
y no sumamos años, los restamos
con la esperanza de alargar la cuerda
que nos ata al extremo del camino.
Así vamos cayendo en el engaño
de que vivir es no estar muerto
y seguimos creyendo que todo es relativo.
Quisiéramos hablar con los difuntos
para obtener respuestas coherentes
y dejamos de escuchar a los vivos
que desinteresadamente nos advierten
de que el mundo real engaña y miente.