Yo estaba contemplando
la nieve del
invierno,
las flores
de la primavera,
el sol del
verano,
las hojas
del otoño,
y siempre
aparecías.
Yo me
hallaba estudiando
libros
incomprensibles,
contradictorias
fechas,
la
imperfección del hombre,
la historia
de mi mundo,
pero no te
veía.
Yo te encuentro y te pierdo
en el día,
en la noche,
en el cielo
y la tierra,
en la luz,
en la sombra,
en el todo y
la nada.
Y seguiré
confuso
esperando tu
voz en el silencio,
el amor en
la muerte,
el recuerdo
en el olvido,
entre tanta
mentira, la verdad.