Tendré que
adormecer las madrugadas
para seguir soñándote en el tiempo
y tendré que olvidar el contratiempo
para seguir soñándote en el tiempo
y tendré que olvidar el contratiempo
del paso de las horas despiadadas.
Habré de concentrarme
en tus miradas
objeto de mi
solo pasatiempo
haga frío,
calor, o en entretiempo
aunque mis
niñas acaben desgarradas.
Aunque la aurora
oponga resistencia
prepararé
muy bien las municiones
de esta
guerra, sin cargos de conciencia.
Contaré tus sonrisas
por millones
y nunca
volveré a sentir tu ausencia,
¡que Morfeo
me encierre en sus prisiones!