23/7/17

PARANOIA

No pocas veces mi cuerpo me abandona
y no me veo ni me oigo,
pero sigo existiendo porque pienso,
porque siento, porque amo.
En esas circunstancias
no soy un sueño que me invento
ni siquiera un ángel o un fantasma,
soy más real que cuando tengo carne.
Es entonces cuando veo una luz,
cuando tú estás más cerca,
cuando más claro te escucho
llamarme por mi nombre,
cuando te identifico plenamente.
Mi intimidad se queda al descubierto
y ocultos permanecen mis errores,
entonces, cuando no soy corpóreo,
solo entonces me conozco, me conoces.