A través del espejo
me miras insultante
más arrugado cada vez que te veo.
¿Quién eres, quién soy en tu reflejo?
Siento por mi piel un miedo absurdo,
persigo huraño otra apariencia,
¿tras la imagen virtual, qué está tan vivo?
Extraño soy de mí,
¿es que algo quieres de mi diferencia?
Mi vista tras los años
siente como verdad el cruel engaño,
perplejo estoy, curioso
por ser el mismo tras distintos lustros.
¿Qué quieres, rostro mío,
qué quieres, doble mío, de mí?
El mismo soy, pero a la vez distinto,
verdad amarga y duro desengaño.
Si fui niño tal vez siguen siendo
mis ojos, o tal vez su mirada,
la consciencia de mi pronta vejez.
¿Es tal vez espejismo
que me encuentre en mi faz
encadenado al tiempo?