5/7/16

MANIQUEÍSMO REAL

Hemos de aprender todo en esta vida,
no nacemos sabiendo de este juego,
quizá porque tampoco tiene reglas.
Vivir es avanzar entre tanteos
que nos conducen de la risa al llanto
que nos llevan a la paz o a la lucha
sin saber con certeza a qué se debe.
Elegimos, o al menos lo parece,
personal o comunitariamente,
optar por el amor hacia los otros,
de nosotros sentirnos satisfechos,
luchar por la felicidad del mundo,
-nos creemos esa preciosa máxima:
“el hombre es bueno por naturaleza”-.
Mas la realidad no lo confirma,
elegimos, o al menos lo parece,
personal o comunitariamente,
apostar por el odio contra todos,
satisfacer nuestro propio egoísmo,
llenar el mundo de continuas guerras,
-hacemos prosperar ese otro dicho:
“el hombre es (como) un lobo para el hombre”-.
El bien y el mal conviven y se mezclan
en el juego agridulce de la vida,
¡nada ha cambiado el hombre desde el génesis!
y morimos ignorándolo todo
y aunque las reglas no sean las mismas
todo seguirá igual siglo tras siglo.