16/4/16

SOÑAR DESPIERTO

Nunca pretendí grandezas,
-mi capacidad es limitada-
me conformo con lo poco que soy:
inconformista y crítico,
con gustos muy sencillos,
aunque tal vez anacrónicos.
Me estremecen la miseria,
la injusticia y la guerra,
la marginación y el desprecio.
Prefiero la sobriedad al boato,
la salud al dinero
las luces a las sombras
y la sonrisa al llanto.
Nunca quise ensalzarme
ni pisotear para sobresalir,
persigo la humildad,
pasar desapercibido
y ser querido y aceptado
con mis imperfecciones.
Considero necesarios el amor,
la compasión y la empatía
la ayuda y el perdón.
A veces me parece
que voy contracorriente
al observar los hechos,
pero nada me turba.
Quiero ser un revolucionario
pacífico y sereno
-evito los enfrentamientos-
para cambiar, no el mundo,
solo mi cercano entorno
(desgraciadamente vamos
cuesta abajo y sin frenos).
Aunque no me recuerden
cuando muera, es posible
que germinen las semillas
que día a día siembro
ignorante de lo que suceda
(los frutos llegarán sin duda).
Ofrezco desde ahora
mi vida anónima y sombría,
siempre en segundo plano,
a los que esperan algo nuevo,
a quienes crean en el cambio.
No quiero ser modelo,
no puedo dar lecciones,
vivo y dejo vivir,
sin prejuzgar personas ni intenciones.
Ojalá un día llegue
el reino en el que creo,
una tierra que mane
no leche y miel sino justicia.

6/4/16

FELIZ REGRESO

Tras andar por caminos extraños,
descarriado y gastando mis haberes,
gozando, inconsciente, de placeres
y haciendo caso omiso a tus consejos.
Tras confundir traidores con amigos,
alejándome del sudor y del trabajo
he mordido el polvo y me muerdo la lengua,
he llegado a sentir la hiel inesperada.
He decidido volver a casa y a tus brazos
para  pedirte el perdón que necesito
y desgastarte el rostro a besos
porque sé que para ti no he muerto,
que sigo siendo sangre de tu sangre
y me darás todo el amor de tu amor
inacabable, toda la paz de tu paz
sosegante, todo lo que te pida.
Y te diré: “padre, lo siento”.
Y me dirás: “hijo, te quiero”.

3/4/16

CAMAFEO QUE A TODOS PERTENECE

No solo achaques nos regala el tiempo
acompañados de arrugas en el alma,
también olvido de los malos momentos
e idealización de los bellos recuerdos.
El descaro con que avanzan las horas
siembra de dudas el futuro incierto
y nos hace pensar en lo infinito.
Si se entorpecen nuestros movimientos
es para aligerar sueños inalcanzados
y no sumamos años, los restamos
con la esperanza de alargar la cuerda
que nos ata al extremo del camino.
Así vamos cayendo en el engaño
de que vivir es no estar muerto
y seguimos creyendo que todo es relativo.
Quisiéramos hablar con los difuntos
para obtener respuestas coherentes
y dejamos de escuchar a los vivos
que desinteresadamente nos advierten
de que el mundo real engaña y miente.