5/3/15

FUTURO PERFECTO

¿Rico epulón o Lázaro mendigo?
No sé quién soy ni cuál es mi destino
si el gozar o el sufrir,
si el seno de Abrahán o el sheol.
Me dan profundo miedo
los opuestos tan drásticos.
Yo sé que estos parámetros
no son de un Padre bueno,
que no coinciden con nuestra justicia.
Por eso te pregunto desesperadamente
por el más allá de nuestra vida,
(aunque atisbo un paraíso),
que no permitirás que sea
tan ilógica y torturante como esta.
Si pagaras al hombre según sus obras
¿quién iría contigo, quién sobreviviría?
Te veo más como ese dueño de la viña
que paga el mismo salario –siempre justo–
a tempraneros y a tardíos
que acuden al trabajo, a tu llamada;
o como quien, aunque padre y madre
abandonen al hijo, nunca lo hará.
¡Sé muy bien en quién pongo mi confianza!