24/2/15

CERTIFICACIÓN

Como tú nadie, nadie se te parece,
apareces en mis ruegos y plegarias
como luciérnaga sonriente y atenta,
me sigues, me acompañas
con llamadas danzarinas por mi nombre,
con tus ojos me observas, traspasas
las capas que me envuelven.
Otros “tienen boca, y no hablan;
tienen ojos, y no ven;
tienen orejas, y no oyen;
tienen nariz, y no huelen;
tienen manos, y no tocan;
tienen pies, y no andan;
no tiene voz su garganta”.
Tu aroma me rodea, me acuna tu ternura,
como flor palpitante, como el aire al trigal,
y te veo, te siento, te oigo
al doblar una esquina, en mi casa,
ya no sospecho, ya no intuyo,
estoy seguro y certifico tu presencia,
tus manos junto a las mías tejiendo ritmos
acompasando el paso con los pies,
sin que marquen el tiempo los relojes,
abriendo sin impaciencia los pétalos
de nuestro amor, de nuestro secreto,
esperando estrellas, brisas, mapas
que expresen lo inefable.