18/2/15

HEMISFERIO CEREBRAL

Suele acontecer que la verdad se parte por en medio
y la mentira se transforma en media o en piadosa,
pero en el fondo todo es un engaño
ya que tan solo existen mentiras o verdades
(por supuesto siempre subjetivas y sesgadas).
Igual que no se puede entregar a medias el amor,
ni solo vivir con dignidad o morir a medias,
igual que una persona nunca es media persona,
las medias tintas no convencen, ni sirven para nada.
No hay medios sueños, aunque se interrumpan,
ni orgasmos a medias, aunque no se compartan,
ni fuego congelado, ni silex en estado líquido.
Lo que acontece en realidad es muy sencillo:
la incertidumbre nos acecha, la duda nos corroe,
somos cautivos de nuestros propios miedos,
el eco suele repetir solo la mitad del vocablo.
Y perdemos el rumbo que nos lleva al sentido
profundo de nuestras experiencias,
y nos confunden las dimensiones crueles
que condicionan nuestras percepciones.
Acontece que un espejo traidor nos impide
pasar al lado de lo inescrutable,
que, como nuevas alicias, quisiéramos estar
en un país distinto, real, pero maravilloso
donde no hubiera paredes, ni puertas, ni ventanas
que impidieran el vuelo de nuestro pensamiento.


Y seguimos creyendo en cantos de sirena.