Andaba
yo buscando qué es dios
y me
encontré:
un ser
supremo principio y fin de todo,
omnisciente,
omnipotente,
un ser
con aseidad, infinito y eterno,
un
primer motor inmóvil, un ser creador,
un ser
personal que se revela,
demostrable
ontológicamente
o por
vías tomistas deductivas,
una
idea inventada por el hombre
a su
imagen y semejanza,
un ser
no existente o que está en todas las cosas,
un
padre protector, amoroso,
un juez
justo, un salvador hecho hombre,
una
fuerza, una energía desconocida y enigmática…
Casi
nada me satisfizo
y de
repente, sin quererlo,
me
encontré, ¡vaya por dios!
a dios
rogando, como dios manda,
¡válgame
dios! a la buena de dios,
como
dios me dio a entender,
necesitado
de dios y ayuda
y sabe
dios de qué más.