7/1/13

FIAT LUX

Se me apaga tu rayo y quedo ciego,
a trompicones voy y sin sentidos,
la dirección de oído está perdida,
hiere el viento, la tierra se me traga.
Si se encendiera sabría medir
lo alto y lo profundo del misterio,
descansarían mis ojos, mi tacto,
gustaría los frutillos del bosque,
olería las aguas insonoras.
Si se encendiera caería el polvo,
las escamas, el muro infranqueable
de la pena y habría norte claro
que señalara mi aturdida brújula
y un centro permanente en mi esperanza
y un horizonte para mi vigilia.
Pero soy un fósforo humedecido,
un diario vacío de palabras,
una sombra que vaga procelosa
en mar sin faro, fuego, ni sentido.