No sin
cierta frecuencia
vienen
a mi cabeza
nubosos
pensamientos
o
ideas cenizosas.
Y de
repente
se me
apagan,
se
cierran
las
luces y los ojos de la mente.
Antes,
que era más joven,
con
bastante frecuencia
se me
ocurrían solas
brillantísimas
ideas.
Quisiera
ser de nuevo niño
para
ser desbordado,
desbordado,
desbordado
por un
profuso mar
de
fantasías.