12/4/12

A MIGUEL LUESMA

De repente maduras, de repente
y entras en un oasis
donde celebran nupcias
las arenas y el agua,
el ahogo y la sed.
Alquimista te sientes
que transforma el desierto
en cuerpo de hombre.
Todo adquiere sentido
a la luz de la antítesis,
agua es tu alma
y tu boca se seca,
maduro hombre oasis.