De
repente maduras, de repente
y
entras en un oasis
donde
celebran nupcias
las
arenas y el agua,
el
ahogo y la sed.
Alquimista
te sientes
que
transforma el desierto
en
cuerpo de hombre.
Todo
adquiere sentido
a la
luz de la antítesis,
agua es
tu alma
y tu
boca se seca,
maduro
hombre oasis.