21/11/15

CONZIETO

Solo por capricho elijo algunas veces
enfrentarme, otras huir,
unas veces el monte y otras el asfalto,
la rosa o las espinas.
Elijo por capricho lo apolíneo
cuando me siento fuerte,
lo dionisíaco si la pasión me embarga,
la tradición o la vanguardia,
lo monstruoso o lo bello
lanzando una moneda al aire.
Soy caprichoso en todo
en mis hechos y en mis dichos,
en mi fe y en mi duda,
en la risa o el llanto,
en el amor o el odio
según van mis antojos.
Solo por capricho me decanto, tozudo,
por lo dulce, otras por lo amargo,
por el temor o por la confianza;
a veces veo claro, otras estoy perdido
-creo que por manía-.
Aunque tal vez lo que llamo capricho
sea el azar, el destino
tan caprichosos siempre,
o quizá la predestinación
siempre inamovible
y no yo quien decide.