Arde mi
cuerpo de continua inquietud,
Arde mi alma
de constante inquietud
esperando la
comprensión del cielo,
esperando la
plenitud del cielo.
Es la
esperanza cierta,
es la
incomprensión cierta.
El cielo es bandera de esperanza,
el cielo me mantiene la esperanza.
Mi vida está
esperando plenitud,
mi vida tendrá
algún día plenitud.
Ni soy rico
que posea riqueza,
ni soy pobre que añore la riqueza.
¡No hay bien
que cien años dure!
¡No hay mal
que cien años dure!
Ya sé que no hay partida sin herida,
ya sé que no
hay llegada sin herida.
No estoy pidiendo descubrirlo todo,
no estoy queriendo comprenderlo todo.
Tan solo
espero dejar atrás el dolor,
tan solo
quiero que se pierda el dolor,
que ya no
exista la cruz,
que se
equivoque la cruz
pues necesito
el amor que me de luz,
pues conocer
la vida siempre es luz.