28/3/15

TIFLOS

Niña de los ojos tristes
tampoco hoy verás la luz
y no te reconocerás en el espejo;
irás con tiento para no tropezarte
en esta noche oscura que te envuelve.
Solo tu tacto adivinará las formas
de los rostros queridos
y te preguntarás por el color del cielo
siempre nublado en tus pesadillas,
siempre penumbra en la mañana.
Peinarás tu cabello de oro y de ceniza,
te vestirás de sayal, aunque de seda sea,
y tampoco hoy te mirarán las rosas,
aunque percibas su aroma de dulzura.
La tiniebla es tu amiga y compañera
borrosa de las cosas, -mas es mera ilusión
todo, todo lo que nos rodea-.
¡No hagas como Edipo!
tú estás logrando ver lo más profundo
y cual nuevo Tiresias profetizas
clarividentemente
la ceguera de los hombres vivientes
que no son más que sombra y olvido.

19/3/15

IMPRESCINDIBLE.COM

He vuelto a releer “El Criticón”,
a remirar al Goya en negro
y a revisionar “L’âge d’or”.
Me han hecho recordar,
mejor dicho, añorar
cráneos privilegiados que ahora faltan;
me han hecho estar pendiente,
mejor dicho, ser consciente
de la ingeniosa mente humana.
Me han impuesto, mejor,
me han regalado
la belleza, el genio que sublima
el conocimiento de las almas,
la fascinación del subconsciente.
Quisiera ser calandino, fuendetodino
o belmontino solo por compartir
lugar de origen, no por ser como ellos,
es algo imposible.es.

5/3/15

FUTURO PERFECTO

¿Rico epulón o Lázaro mendigo?
No sé quién soy ni cuál es mi destino
si el gozar o el sufrir,
si el seno de Abrahán o el sheol.
Me dan profundo miedo
los opuestos tan drásticos.
Yo sé que estos parámetros
no son de un Padre bueno,
que no coinciden con nuestra justicia.
Por eso te pregunto desesperadamente
por el más allá de nuestra vida,
(aunque atisbo un paraíso),
que no permitirás que sea
tan ilógica y torturante como esta.
Si pagaras al hombre según sus obras
¿quién iría contigo, quién sobreviviría?
Te veo más como ese dueño de la viña
que paga el mismo salario –siempre justo–
a tempraneros y a tardíos
que acuden al trabajo, a tu llamada;
o como quien, aunque padre y madre
abandonen al hijo, nunca lo hará.
¡Sé muy bien en quién pongo mi confianza!