No es hora ya de calzar el coturno,
la sencillez es un arma cargada
de presente. Que tu sí sea sí,
que mi
pan sea pan, forma consagrada.
Basta ya de rimas, de ritmos
y de contar las sílabas:
eso ya no nos sirve
para comunicarnos.
El amor es libre, el verso libre,
libres estamos de reglas.
Ya no es hora de culteranismo,
ni de exquisiteces conceptistas,
la desnudez ante todo,
al vino, vino cabe llamar.
Si me dices que no
lo aceptaré de buen grado,
pero déjame que te escriba
estas palabras claras, directas,
antes de que me contestes,
antes de que te decidas.
Basta ya de medias tintas
y de medias mentiras:
¿sí o no? tú decides.