18/7/14

SIEMPRE TE ENCUENTRO

Me puse a caminar
recién amanecido
rumbo a ninguna parte,
mirando sin ver nada,
entre abismo y penumbra.
Eduardo Conde abajo
la aparición del sol
despertó mi consciencia,
me cargó de energía.
Lo que antes eran sombras
errantes, vagabundas,
fueron personas vivas;
lo que antes fueron ecos
eran claras llamadas.
State pede ya
audaz me dirigí
a buscar en las calles
tu presencia escondida
(me dolía tu ausencia).
Al principio fue un brillo,
una chispa encendida
que guiaba mis pasos,
que curó mi ceguera:
lo disperso se unió,
lo lejano ya próximo.
Luego fue luz interior
y te sentí a mi lado
caminando conmigo
completamente juntos
hacia nuestra morada.