No fuiste como Vasti.
Supiste obedecer a Jerjes,
a Mardoqueo, a Jehová:
no fue sencillo.
Presa de persas
salvaste a los hebreos
de un seguro exterminio.
Amán, avaro y traicionero,
no logró su propósito:
rechazada su hija,
fuiste tú la elegida
como reina de Persia.
Estrella y mirto,
hermosa, inteligente,
prudente, cautelosa,
fuiste para tu esposo
eco de las intrigas de palacio.
Tampoco te postraste ante otros dioses.
Símbolo fuiste de protección
de Dios para su pueblo.