18/2/13

NAZIENDO AL MORIR

                (A Jesús Tello)
Te cambiaron los campos de trigo de tu Épila
por otros que no sabías que existieran:
Angulema, Mauthausen,
¿por qué les llamarán campos?  –pensaste–.
Te cambiaron la vida por algo parecido a la muerte
con tan solo dieciséis primaveras.
Te metieron como a los animales
en vagones de carga y de descarga.
Tras desnudarte impunemente, te raparon el pelo,
te dieron uniforme de los de prisionero
y un número de serie: tres mil ochocientos cuarenta y uno.
Tuviste algo de suerte, ¡qué sarcasmo!
pues asististe a la caída de muchos compañeros,
seguro que creías que tú eras el siguiente.
Un día, por sorpresa, te viste liberado,
no sé de qué, porque no te dejaron ni volver a tu tierra.
Has muerto en Tournefeuille, anciano,
y atormentado por los recuerdos del pasado.
¡Ojalá que el campo de la inmortalidad te reconforte!

13/2/13

DEUS EX MACHINA

Todo lo que pasa
pasa por ti.
Suceden las tormentas,
el cariño, la ausencia;
pasan raudos los trenes
que nos traen de vuelta
y despacio los días
que nos llevan a cuestas.
Pasan incoherencias,
cismas y simbolismos.
A ti acude la llama
y el viento en ti se esconde.
Suceden los colores,
la música y el agua.
Todo lo que sucede
sucede por ti.

7/2/13

PARSIMONIOSA IMPACIENCIA

No sé, no sé qué siento
cuando te espero.
Recojo en mi mirada
algo que no ha existido
y me despojo,
desposeo el silencio
pronunciando tu nombre.
No sé, no sé qué siento.
Al calor del recuerdo
una sombra me abriga
ocultando el camino
como si fuera polvo
que me dejara ciego.
Cuando te espero
contemplo expectativas,
cruzo los brazos
presintiendo un encuentro
sin palabras, como humo,
como una película velada.
No sé, no sé qué siento.
Mi cuerpo no me sirve,
es una imagen inconsciente;
para la cita no hay ni siquiera huellas,
las ha borrado el tiempo.
Cuando te espero
me quedo como inmóvil
expectante por que algo suceda
algo como una luz aparecida
de dentro de mí mismo
que me lleve al capítulo
final, definitivo.