6/6/12

ME LIMPIO CUANDO LIMPIO


 

Me puse manos a la obra –me costó decidirme–

y barrí el suelo hasta dejarlo transparente

y lo fregué hasta ser un espejo,

quité el polvo y con él los recuerdos

se marcharon al reino de los sueños.

A conciencia purifiqué mi estancia

y el aire olía a indulgencia plenaria.

Parecía imposible, pero quise vivir

con más ganas que nunca,

sin pedir explicaciones por tan súbito cambio.

¿Estabas tú conmigo haciendo la limpieza?

¿Era un bautismo el agua de bayeta?

¿Una resurrección cada libro ordenado?

¿La escalera de mano subía al paraíso?

Entonces, ya cansado, se cerraron mis ojos.

Me encontré caminando por el agua

y llegando hasta ti

y pude verte como nunca antes lo hiciera

porque eras el futuro que venía a mi encuentro,

la alegría de visita inesperada

andando sigilosa para no despertarme.

No me he inventado nada, al ordenar la casa

el cielo de mi vida se ha ordenado.