14/4/11

DIURNO

Apetece ser invisible
a veces
y no decir palabra,
desaparecer de la partida
y abrazarse al olvido.
Apetece cambiar
de piel, de alma,
de todo...
Acontece de día
sobre todo
(en el sueño ya ocurre
sin quererlo).
Sucede de repente
casi siempre
cuando desapareces.