20/4/11

OLVIDADA MELODÍA

Como en una caja de música suave, vieja y empolvada,
laten los recuerdos de lo que fue y no es.
Necesito las aguas de mares negros, rojos, muertos,
para rujiar mi jardín de las delicias, yermo ahora,
y que broten de nuevo acordes de otros tiempos
que sean lo que fueron.
Si debo atravesar mares de plata, o espejos o nubes,
si he de salvar cañones, hoces, mayos,
lo haré con mi guitarra al hombro
y sonará, sonará, sonará
nuestra canción de nuevo.

14/4/11

DIURNO

Apetece ser invisible
a veces
y no decir palabra,
desaparecer de la partida
y abrazarse al olvido.
Apetece cambiar
de piel, de alma,
de todo...
Acontece de día
sobre todo
(en el sueño ya ocurre
sin quererlo).
Sucede de repente
casi siempre
cuando desapareces.

12/4/11

PALABRAS

Son flores las palabras: bellas, cromáticas, transitorias, incomprensibles a veces. También son agua las palabras: transparentes, huidizas, saciadoras de sed para el cansado del tortuoso camino. Son pájaros que vuelan las palabras y anidan y procrean y hacen libres a los que no callan la injusticia. También son vino las palabras: rosadas, negras, blancas, espumosas, alegrando el encuentro en mesas compartidas, brindando por la salud, por el diálogo. Son carne las palabras: hermanas, madres de la elocuencia, hermano primogénito que vino entre nosotros. También son cosas las palabras: objeto, piedra, árbol, agua, luz, fuego, que se ven y se palpan, se huelen y se oyen, se saborean como los alimentos, alimentan el alma. Las palabras, en fin, son arte: música en labios de distintos idiomas, de distintas regiones, danza ordenada de vaporosa belleza, pinturas en el aire que la imaginación compone al escucharlas, monumento escultórico en delicados libros, piramidal edificio que alcanza casi el cielo no solo en Babilonia. ¡Ay, palabras, palabras, palabras!

6/4/11

COMO EL VIENTO

Cual viento me enloqueces, despeinas mis secretos,
arrancas mis raíces, me traes dulces voces,
rodeas mi cintura sin dejar que te abrace.
Como el viento me cuentas secretos del rey Midas,
avivas el rescoldo de un amor que agoniza,
me arrebatas en loco torbellino de sueños,
me elevas a la cima más alta de los cielos.
Amigo impredecible te vienes y te vas,
te marchas y te quedas jugando al escondite,
aproximas distancias, alejas los sentidos.