13/3/20

DIANA


“Busco un poema sin tiempo”
                (Ana María Navales)

Llegas, así, sin previo aviso
como una estampida de búfalos,
cabalgando la luz,
certero disparo cegador,
puntual como la muerte,
como brusco surtidor de agua,
meteorito celestial,
flor que se abre en medio del desierto,
grito de espadas luchadoras,
respuesta atronadora,
campanadas perdidas de reloj.
Otras veces te anuncias
mansa  y cadenciosamente,
de soslayo.
Tal vez pude apartarme,
mas no tuve reflejos
y me diste de lleno en plena vida
buscándote al tiempo que te huía.


SALMO PREPOSICIONAL


A
verte he venido,
ante
ti me postro,
bajo
tus cinco llagas,
cabe
la cruz sagrada,
con
todos mis pecados,
contra
mí mismo luchando,
de
mis temores huyendo,
desde
mi pobre esencia,
durante
largo tiempo,
en
perfecto silencio
entre
sombras y luces
hacia
un íntimo encuentro
hasta
que tú lo digas
mediante
torpes rezos
para
así ser oído
por
tu misericordia
según
lo aconsejaste
sin
lazos ni ataduras
so
pretexto de oírte
sobre
todas las cosas
tras
esta noche oscura
versus
el enemigo
vía
tu corazón
donde
tu Padre y Espíritu
cuando
la paz
como
garantía de mi amor.

2/3/20

ENDECHA A LA NOCHE


No me fío de la noche falsa
ni de la noche verdadera.
Oscuridad frente a la luz,
frente a la luz negrura.
Como una Lilit oscura
que me lleva cuando duermo
nada dice a nadie, nada,
como un íntimo silencio.
Será que dormir no puedo
hombre abstracto entre la sombra,
un sueño al fin, un roce apenas
para mi despertar en la penumbra.
No soy un holograma
ni un hombre que fui viernes,
nací en un tiempo triste
y en un triste país;
digo palabras estratégicas
“para huir de la muerte”
(escuchad la canción
de Pablo Guerrero).
No, no me fío de mi noche.