Brazos que
llaman en mitad del día
entre jirones de pasados abrazos,
entre eternas noches muertas
… que solo sueñan.
Dejan al aire la quietud tangible,
claman y exigen reciprocidad.
entre jirones de pasados abrazos,
entre eternas noches muertas
… que solo sueñan.
Dejan al aire la quietud tangible,
claman y exigen reciprocidad.
Brazos que
siguen esperando
lo que casi nunca
llega,
con heridas
del tiempo.
Son brazos
que aprisionan vida,
miradas,
voces y silencios
que
construyeron un mundo
que cambió
todo por nada.
Brazos que cerraron
y encerraron
todo lo abierto
que existía
y que siguen
llamándote.