Ebria fuente de vida discurres
por las tierras
a las que has dado nombre
llenando de riqueza ubérrimas
riberas.
Hasta hacerte coloso has
cambiado de forma,
distintas son tus aguas
(heráclita certeza)
y alegras a los hombres, amigo
de sus almas.
Padre de los viñedos, madre de
muchas huertas,
hermano afortunado de los que a
ti se abrazan.
Noé, Túbal, Ibero es tu
genealogía,
siglos de larga historia y de profundas
glorias.
Navegable en momentos, mortal
algunas veces,
pero siempre en concordia con
galachos, meandros,
con cascadas y presas hasta
llegar al mar.
Ebro, yo te saludo,
bendigo tu latido sin pedir nada
más.