Se nota, se palpa incluso
y aunque no lo parezca
se respira.
Lo sé, está lloviendo,
lo sé aun estando dormido.
Detrás de los cristales,
bajo de un soportal,
con los ojos licuados
aquí, ahora, es este mi regalo
ahora es la verdad que me
abraza,
que me ama gota a gota.
La miro, la veo, veo, miro,
la respiro.
Mañana se habrá ido
y yo anochezco.