12/9/12

A Marcial



“¿Qué es lo que dice esa puta? No me refiero
a tu mujer, Gongylion, sino a tu lengua”.
                                                               (Marcial)
Quisiera ser un Marcial
epigramático serio
y acabar con el imperio
del desquicio cerebral.
 
No estaría nada mal
que los ricos fueran pobres
y dieran a los deudores
amnistía general.
 
Sé que la filosofía
vale menos que el dinero,
pero por lo menos quiero
que paguen la poesía.
 
Es la tarea más dura
engendrar nuevas ideas,
que son al principio feas
al verlas en la escritura.
 
Por todos es bien sabido
que la vida es contingente,
aunque no parece urgente
ser por ello precavido.
 
Tal vez el bilbilitano
no fue como la Dolores,
pero sufrió sinsabores
por burlarse del tirano.
 
Y aquí se acaba la historia
de mi homenaje al poeta,
dejando la puerta abierta
a su recuerdo y memoria.