Les doy
poca importancia
a las
tácticas para acercarme a ti,
sé que
no sirven.
Me he
dado cuenta
de que
es mejor no hacer nada,
callar,
soñar, esperarte...
No
existen instrumentos
para
tocar el cielo,
ni
suspiros, ni lágrimas
para
sentir tu ausencia.
Y si
vienes un día me encontrarás dormido
encerrado
en mi jaula resignado a no verte.
No les
doy importancia
a los
trucos de magia ni a las pías mentiras
ni a
las llaves maestras.
Me he
dado cuenta
de que
en mi corazón
está
todo previsto como en el firmamento
y de
que los astros, como nosotros,
acabarán
un día, tal vez no muy lejano,
chocando
brutalmente,
eclosión
que será encuentro y fin
de todo
lo vivido anteriormente
y
principio de una nueva búsqueda.