1/9/13

DULCEMENTE



                Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
                llegar allí, he aquí tu destino.
                                                            (Constantino Kavafis)

Duerme, descansa, sueña,
reposa suavemente tu cabeza en la piedra
de tu eterno camino
y te acompañará
un coro de mil alas/
la música celeste de Salinas.
Sueña con tantos años
que pasaste en el nido
envejeciendo/amando/
unas veces con los ojos vidriosos/
otras muchas con sonrisa en los labios.
Pero ahora descansa,
deja ya de pintar tantos dibujos
(están del otro lado
para poder volver de nuevo a casa).
Duerme, duerme, aunque te echen de menos
los muebles/las paredes/
el prolongado instante
acostumbrado al hueco
de tu profunda ausencia.
Recuerda los recuerdos
de tu infancia lejana/
de tu vida en el pueblo,
recita los romances
de Miguel Pellicer/
de san Antonio y san Pascual Bailón.
No será tu presencia tan efímera,
vendrás a cielo abierto/
te sentiré muy cerca.